martes, 20 de mayo de 2008

Entrevista a Eduardo Villanueva Mansilla

Una voz autorizada

Eduardo Villanueva Mansilla es Profesor del Departamento de Comunicaciones de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). Además, es Magíster en Comunicaciones, 2003, de la misma universidad. Es Licenciado en Bibliotecología y Ciencia de la Información y Editor asociado de la Journal of Community Informatics.
Realizó múltiples artículos y ponencias, y es autor de dos libros: “Comunicación Interpersonal en la era digital”, publicado el 2006 en la Enciclopedia Latinoamericana de Sociocultura y Comunicación; y “Senderos que se bifurcan: dilemas y retos de la sociedad de la información”, publicado el 2005 por el Fondo Editorial de la PUCP.

A él le hicimos algunas preguntas que contestó con amabilidad desde Perú, su lugar de residencia.

Sin dudas, una voz autorizada para orientarnos…

-¿Cuál es en la actualidad el rol de los chicos y adolescentes en el mundo virtual?

No creo que tengan un rol, en la misma medida que no hay un rol en la sociedad "real" per se. Digamos que el espacio virtual debería prepararlos para lo que viene, para ser buenos ciudadanos, consumidores responsables y personas cultas e interesadas en el mundo, siempre respetando el hecho que son niños o adolescentes y que tienen mucho que aprender pero sin perder de vista que tienen sobre todo el derecho a ser quienes son.

-¿Cómo pueden los chicos aprovechar las ventajas de la Web y al mismo tiempo tener precauciones de sus peligros? ¿Es bueno que sean productores de material, y que se incluyan en ellos?

Sería ideal que los espacios de los chicos, sobre todo si se trata de chicos menores de 12, fuesen más o menos cerrados, para evitar que sean usados por extraños, desde abusadores sexuales hasta marketeros con ansias de venderles de todo.
No creo que haya que prohibir que publiquen pero tampoco el acceso es bueno en todos los casos.

Si se les educa sobre lo que están haciendo, sobre la posibilidad que extraños los miren, y la necesidad de ser precavidos y solo trabajar con sus conocidos del mundo "real" y aquellos que provengan de sitios adecuados, "verificados" por así decirlo por sus tutores, entonces es fantástico que produzcan para el mundo virtual, porque les permite expresarse con libertad y experimentar con formas de comunicación nuevas, que les podrán servir para otros propósitos en el futuro.

Creo que sería mucho más interesantes que les enseñen a los chicos a usar la web para expresarse creativamente, que para que aprendan a usar Microsoft Office, como pasa en mi país en muchos colegios.


-¿En qué sentido modifica internet el contacto entre chicos y adolescentes, entre sí, y con otras personas?

Creo que hay hasta tres grandes aspectos:

a. Les permite manejar de manera mucho más independiente de adultos y familia sus relaciones interpersonales. Obtienen mucha privacidad, mucho más de lo que los padres son conscientes.

b. Les permite explorar contenidos a los que no tendrían acceso "normalmente". Esto va desde un extremo casi trivial, como buscar y "bajar" series de televisión para verlas a su propio ritmo y gusto, hasta temáticas convencionalmente prohibidas, pero fácilmente accesibles como la pornografía.

c. Altera la relación con las reglas y prácticas sociales convencionales respecto a los contenidos. Para los jóvenes de hoy, pagar por la música puede parecer una actitud de "viejos", entre otros casos.


-¿Considera positivo el avance de las TICs?

Más bien es inevitable. No creo que se lo pueda calificar como positivo o negativo dado que es algo con lo que tendríamos que vivir sea cual sea nuestra opinión.


-¿Qué relación debería tener internet con la escuela?

Debería considerarse al menos tres aspectos:

a. Habilidades informáticas básicas, en la forma de sensibilización para la programación (no aplicativos, que no son realmente muy útiles).

b. Habilidades académicas: cómo hacer uso de la computadora para fines educativos.

c. Habilidades comunicacionales: cómo leer y usar los medios digitales, o nuevos medios. Alfabetización mediática aplicada a las computadoras interconectadas. (Este post en un blog mío puede servirle como resumen de mis ideas en este tema: http://aoevillan.blogspot.com/2007/05/yendo-al-fondo-cules-son-los-problemas.html)


-¿De qué forma modifica a la educación tradicional? (por ejemplo, los trabajos escolares "pret a porter" de los que Ud. habla en una de sus ponencias…)

Esa es una forma muy elegante de decirlo.... lamentablemente es inevitable. Seria ideal que las escuelas buscaran desarrollar nuevas formas de creatividad académica, para poder prescindir del trabajo convencional, que es fácil de copiar. Pero es poco probable en el corto plazo. Idealmente, debería dedicarse mucha atención al proceso de creación antes que al producto.


-¿Qué actitud deberían tomar los padres para cuidar a sus hijos de los riesgos sin ser del todo prohibitivos? ¿Cómo achicar la brecha generacional?

Requiere mucho esfuerzo de parte de los padres, y sobre todo conciencia de la necesidad de hacerlo. No creo que hayan recetas genéricas, pero una actitud sanamente crítica y la aceptación que los chicos van a consumir cosas inadecuadas o impropias, y que lo importante es cómo las procesarán, es un buen punto de partida.


-¿Hasta dónde son útiles los filtros?

No mucho. Siempre se escapa algo y se bloquea lo que no se debe. Pero sobre todo, para los chicos de más de 12, crea una frontera de trasgresión: vencer al filtro es una meta en sí misma, y a veces la victoria es más importante que el propio contenido obtenido, o se termina viendo contenido que realmente no importaba solo porque el filtro lo bloqueaba.


-¿Qué recomendaciones haría a comunicadores para que alerten a los chicos sobre los riesgos pero sin desalentarlos a explotar los beneficios de este medio? ¿Y a periodistas?

Digamos que la regla de oro es no sobredimensionar ni riesgos ni virtudes. Creo también que sería más útil dirigirse a los padres, que no tienen idea de qué pasa, que hablarle a los chicos, que ya están metidos en el tema y tienen sus propios medios para llegar a respuesta (y que probablemente no vayan a leer el diario, por así decirlo).

¡Gracias Eduardo!