martes, 5 de agosto de 2008

Violencia Escolar en Córdoba

Surge un nuevo caso de violencia escolar, en el que la tecnología vuelve a tener presencia.
La nota publicada en el diario Clarin nos cuenta el caso de una chica cordobesa que fue atacada por sus pares, mientras un compañero registraba las imágenes con su celular. Lo más insólito: luego las vendia. El texto completo puede leerse desde el link, aquí algunos fragmentos que atañen al uso de tecnologías...

A partir de estos disparadores, y de las interesantes observaciones de los profesionales consultados podemos alimentar el debate: Hay más casos o es que son más visibles? Por qué los chicos toman esta actitud de espectacularizar el momento en que un par está siendo agredido?

"...desde ayer su gente está conmovida, cuando se conoció que una alumna de una escuela del pueblo había agredido a otra. Además de las dos adolescentes, hubo una decena de compañeros que vieron el espectáculo y no hicieron nada para evitarlo. Mientras se producía la agresión, un chico filmó todo con su celular y cuando se lo pedían les respondía: "Si me das $ 2,50 te lo paso". Según versiones, a algunos se los habría retransmitido sin cobrar.En cualquier caso, se trata de otra muestra del modo en que los adolescentes utilizan los dispositivos tecnológicos para ganar notoriedad entre sus pares o frente a los adultos, más allá de la naturaleza de los hechos que registran en imágenes y que luego difunden de una manera u otra. Hasta ahora, mayormente a través de Internet.

Un modo de ser reconocido
"Cuando dijeron que el que había filmado iba a ser expulsado, nuestro compañero se puso a llorar. Es buen chico, no tiene firmas ni amonestaciones. Yo le dije: '¿Por qué no te metiste a separarlas en vez de filmar?'. Y me contestó: 'Si me metía la ligaba yo también'", contó uno de los chicos. "Estamos ante un caso de bullying", explicó a Clarín la psicopedagoga Daniela Baroni, quien agregó que la filmación "es otro acto enmarcado en el reconocimiento social. Si es un chico con buena conducta, lo hizo para ser la estrella del colegio entre sus pares. Para pertenecer".

Rebeliones y revelaciones
Oscar Finkelstein
Si, como parece, todo inexorablemente tiende a cambiar, no debería extrañar que los "chicos de hoy" tengan su propia forma de manifestarse, de diferenciarse del mundo adulto. Por eso, mientras los "chicos de ayer" elegían mayormente enfrentar lo establecido para tratar de cambiar la realidad de un sistema que no los representaba (rebelarse), los de ahora prefieren, en buena medida y con la inestimable complicidad de la tecnología -hija dilecta del sistema antes cuestionado-, darse a conocer por cualquier medio y motivo (revelarse).


Antecedentes
En San Isidro, en la escuela Cosme Beccar, una chica fue agredida por dos compañeras porque "era linda", mientras que otros estudiantes filmaban la situación. Le cortaron la cara con una trincheta. Fue en el mes de marzo. Hace un mes, en una escuela de Lomas de Zamora, filmaron con un teléfono celular a un chico mientras le quemaba el pelo a la profesora mientras algunos de sus compañeros lo estimulaban y aplaudían su conducta. A fines de junio, un alumno de una escuela del barrio porteño de Caballito grabó con su teléfono celular las burlas y agresiones de un chico de 15 años a una profesora. "Meteme una sanción que yo te pego un tiro", llegó a decirle. Fue expulsado.

El efecto multiplicador que tienen las imágenes
En los últimos años y, sobre todo, en los últimos meses, las noticias de casos de violencia entre alumnos en escuelas o en sus alrededores se multiplicaron. Los episodios, coinciden los expertos, se reiteran con frecuencia inédita en el país.
Pero... ¿hay más o -tecnología mediante- ahora resultan más visibles? El debate está planteado pero las conclusiones todavía no llegan. Entre los que alumbran una tendencia de creciente violencia en el ámbito escolar se destaca un estudio realizado por expertos del Instituto Gino Germani, realizado entre casi 5.000 chicos de escuelas públicas de todo el país.
Según sus datos, más de la mitad de los chicos admite haber hostigado a un compañero alguna vez (esto es haberlo insultado, ignorado, ridiculizado, o haberle impedido que participe en algo). A su vez, el 17 por ciento reconoce haber ejercido violencia sobre otro (haber "robado, golpeado o amenazado con armas" a un compañero).
Otras investigaciones cuestionan estos datos.
"Esas cifras ubicarían a nuestros alumnos entre los más violentos del mundo. Los indicadores de violencia que toman algunos no se corresponden con los que se vienen trabajando en el resto del mundo", dice Alejandro Castro Santander, responsable de Observatorio de Convivencia Escolar de la UCA, miembro del Directorio del Observatorio Internacional de la Violencia Escolar.
"Las cifras que conocemos son preocupantes, pero no podemos decir con fundamento que haya más casos. Lo que está claro es que son más visibles. En este último año se conocieron muchos episodios porque los chicos hacen circular y consumen cada vez más imágenes de este tipo".
La socióloga Silvia Guemureman analiza el caso en la misma dirección: "Este fenómeno tiene que ver con la cultura de la imagen. Hoy todo se muestra, y los canales de circulación son mucho más rápidos. Los adolescentes han naturalizado estas prácticas que convierten lo privado en algo público y en material de consumo. No sé si hay más violencia, pero es seguro que percibimos un efecto multiplicador a partir de la difusión masiva de estos casos puntuales".

Por GEORGINA ELUSTONDO

Fuente: Diario Clarín- 04/08/08