lunes, 23 de marzo de 2009

Debate por discriminar en redes sociales

¿CUÁLES SON LAS DISTINTAS POSTURAS EXISTENTES SOBRE EL CONTROL DE CONTENIDOS DISCRIMINATORIOS O AGRESIONES A TRAVÉS DE INTERNET? ¿ES NECESARIO CONTROLAR Y CENSURAR CONTENIDOS? ¿EXISTEN OTRAS FORMAS DE PREVENIR ESTE TIPO DE VIOLENCIA A TRAVÉS DE LAS TICs?
El caso de una joven de Bahía Blanca sordomuda disparó la polémica. La agredían en Facebook. Pero hay otros sitos de "odio".
El caso del grupo de la red social Facebook creado con el único fin de burlarse y agredir a una joven sordomuda que pide dinero en las calles de Bahía Blanca actualiza el debate que contrapone la libertad total de expresión a través de Internet, por un lado, y alguna clase de control sobre ella, por el otro.No hay dudas de que las redes sociales (y otro tipo de sitios) pueden usarse y se usan para difundir mensajes nazis y discriminatorios hacia diferentes grupos sociales, religiosos, étnicos y tribus urbanas. Hasta los seguidores de algunos géneros musicales (como el reggaeton) son el blanco elegido."Veo que nadie se animó, pero yo no aguanto más esta situación y me atrevo, y les digo: ¡Muerte a los villeros!" Así comienza el manifiesto que presenta al grupo "¡Muerte a los villeros!", alojado en Facebook. El texto termina convocando: "Ayudame y saquemos a esta gente que está arruinando el mundo". Este grupo tiene 112 miembros. Y es sólo uno de los que hay por decenas que tienen como eje central la discriminación y el odio contra algún grupo.
María José Lubertino, presidenta del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), admite que en el último tiempo aumentaron las denuncias por actos de discriminación en Internet: "El aumento de actos de odio se debe a que ante el avance en el reconocimiento de derechos, los intolerantes tienen reacciones más violentas". Pero pone el acento en que la Web es sólo el medio; "quienes discriminan son las personas", recuerda.Tomás O'Farrell, uno de los fundadores de la red social Sónico, reconoce que en su sitio aparecen grupos de este tipo. "Tenemos gente que controla los contenidos y que cuando da con alguno que viola los términos de uso es eliminado", explica O'Farrell. En cuanto al respeto a la libertad de expresión, señala que el criterio que aplican es dar una libertad total mientras no se ofenda ni se ataque a otros. "En Sónico puede haber, por ejemplo, grupos de partidos de ultraderecha, que mientras se dediquen a dar a conocer sus creencias y principios, y a fomentar su ideología, no hay problema, pero en cuanto ofendan o agredan a otros, los borramos", dice O'Farrell.
Juan Carlos Lucas, consultor de empresas vinculado a las nuevas tecnologías, opina que limitar la libertad de expresión en las redes sociales tiene el riesgo de las arbitrariedades, pero cree que sí sería deseable que los usuarios estén identificados. "Me parece que es muy importante la construcción de una identidad sólida en Internet, que sean identidades confiables, que se sepa quién es el que escribe y que sea lo más transparente posible", dice.Para Lucas, una buena alternativa es la autorregulación, "porque es peligroso depender de alguien que regule la libertad".En tanto, Lubertino defiende la más irrestricta libertad de expresión, sin censura. "Si no, ¿quién controlaría? ¿Con qué límites?", se pregunta. Pero cree también que sería saludable que las redes sociales limiten algunos mensajes, según principios legales y éticos.Quienes discriminan cometen un delito. Sin embargo, no existe una legislación específica para cuando esos actos se llevan a cabo mediante redes sociales u otros sitios de Internet. Gustavo Tanús, abogado especialista en Derecho Informático, explica que para esos casos aplica la legislación vigente contra la discriminación, por ejemplo la Ley 23.592 referida a los actos discriminatorios.

Fuente: Clarin 20 de marzo de 2009