viernes, 11 de septiembre de 2009

Un profesor de música integraba una red pedófila

La pornografía infantil no es un hecho que surja con la aparición de Internet. Pero, el alcance masivo que ésta tiene, permite que una herramienta tan útil sea utilizada por pedófilos, para la distribución de contenido ilegal y dañino para los menores involucrados y sus familias. Para toda la sociedad misma.

Enseña a nenes de entre 3 y 5 años en un jardín. Lo detectaron desde Alemania. Distribuía por Internet fotos de menores desnudos o teniendo sexo con mayores. En su computadora hallaron 95.000. Tiene 25 años, vive en Morón y trabaja en la zona.

Tiene los ojos marrones, suele usar barba de varios días y el cabello lacio por los hombros. Toca la guitarra y actualmente da clases de música en un jardín de infantes desde hace unos meses. Cuando estudiaba en la secundaria, nunca se llevó más de dos materias. Sus vecinos dicen que es muy educado y divertido, que anda siempre con una sonrisa en la boca. Pero esa vida tranquila esconde un secreto que se descubrió a 16.000 kilómetros de su casa. Una investigación iniciada en Alemania develó que este joven, que vive en un chalé de dos plantas en Morón, formaba parte de una red que distribuye pornografía infantil en Internet. En el disco rígido de su computadora, la Policía encontró un banco con 95.000 imágenes de menores desnudos.

A mediados de diciembre de 2007, durante una inspección a un sitio de intercambio de archivos en Internet, la sección alemana de Interpol descubrió un video en el cual se veía a una nena de ocho años sometida sexualmente por un hombre de entre 35 y 40. A partir del hallazgo, se abrió una investigación que determinó que ese material se había bajado en computadoras de varios países europeos. Los registros señalaban máquinas de Bélgica, España, Alemania y Suiza. Pero también había una de la Argentina. Fue así que Interpol giró un oficio donde avisaba de esto a un juzgado porteño. Esto sucedió en enero de 2008.

Al pedírsele al proveedor de Internet los datos del titular de la conexión sospechada, la empresa entregó el nombre de una mujer y una dirección, en la calle French al 500, a quince cuadras del centro de Morón.

Desde el hallazgo en Alemania había pasado ya un año. El juez había autorizado el allanamiento. Sólo restaba entrar a la casa para ver qué había adentro. Esa mañana, antes del procedimiento, la Policía recorrió la zona. La dirección correspondía a un chalé de dos plantas, con un garage, que tenía un jardín adelante con un enorme árbol. Cuando golpearon la puerta, abrió una mujer de unos 60 años. Le explicaron el motivo del operativo y no puso reparos.

En la casa había dos computadoras: una en el cuarto de la mujer y otra en el de su hijo, de 25 años. En la primera no encontraron nada. Pero la sorpresa se produjo al revisar el disco rígido de la del joven. Allí había cientos de carpetas con imágenes de niños desnudos o manteniendo sexo con mayores. Unas 95.000 fotos y videos, que ocupaban unos 80 gigabytes.

Con esta prueba, al joven se lo imputó por el delito de "distribución, publicación o producción de imágenes pornográficas de menores de 18 años" (aunque sólo se probó que él distribuía). Y como las penas contempladas van de los 6 meses a los cuatro años, se lo eximió de prisión tras un pedido de su abogado defensor.

Lo más inquietante fue un dato que llegó a la fiscalía de Morón en abril de este año: se enteraron de que el joven acusado está trabajando en un jardín de infantes que depende de la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense. Está haciendo la suplencia de un profesor de música titular y les da clases a chicos de entre 3 y 5 años.

Clarín llamó a la escuela y habló con una de las colegas del sospechoso, quien le dijo "que se había enterado de lo sucedido". "Sé que es su primera experiencia como docente, me sorprende todo lo que me decís. Si esto es más serio que un chisme de la prensa, el jardín va a tener que tomar una decisión respecto del caso", explicó.

En los datos que entregó en la escuela se puede ver su título secundario (completado con un promedio de 7,2) y el certificado del conservatorio de música en el que se puede ver que tiene 27 de las 44 materias de la carrera.

En una breve recorrida por el barrio del joven imputado, un vecino que vive cerca de su casa comentó que se trataba de un joven "muy educado y amable". "Su madre, es una persona muy atenta, nunca supe de que tuviera problemas con nadie", agregó.

Desde que fue imputado, el profesor de música aún no declaró. La última vez que debía presentarse en la fiscalía fue el lunes de la semana pasada, pero no apareció. También está pendiente una pericia psiquiátrica para determinar si su personalidad corresponde con la de un perverso sexual.

Además de esos estudios, en la causa restan una serie de pericias y luego el expediente ya estaría en condiciones de ser elevado a juicio oral. No hay muchos más trámites ni medidas de prueba pendientes.

"Creo que todavía no tiene una estrategia muy definida. Su situación es bastante delicada y por eso es que no se presentó para dar su versión. Tiene la computadora llena de pruebas y hay muchas fotos de él desnudo con muñecos de peluche. ¿Qué puede esgrimir en su defensa?", se preguntó ante Clarín una alta fuente de la investigación.

Fuente: Clarin, http://www.clarin.com/diario/2009/09/06/policiales/g-01993079.htm